mascara

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La identidad cultural se compone de todos aquellos aspectos que un pueblo comparte y que lo diferencia de otro tales como la lengua, relaciones sociales, valores, creencias, ritos y ceremonias; su papel es doble pues da sentido de pertenencia al individuo y al mismo tiempo permite diferenciar a un pueblo de otro.

El mexicano cuenta con una identidad cultural muy interesante pues tiene raíces desde los tiempos prehispánicos, si revisamos todos aquellos aspectos que son inherentes al mexicano podríamos encontrar una riqueza cultural invaluable como los carnavales y bailes, las leyendas y rituales, las fiestas, los deportes, vaya incluso la gastronomía forma parte de esa identidad. En este sentido existe un elemento simbólico que se hace presente en nuestra cultura: la máscara.

Tal vez el referente más moderno del uso de la máscara como identidad la podemos encontrar en la lucha libre, un performance cultural que involucra muchos simbolismos y significados de la sociedad mexicana, un deporte espectáculo que nos distingue e identifica en todo el mundo. Pero el uso de la máscara en la lucha libre no es aleatorio, y su significado es doble pues permite preservar la identidad del luchador y a la vez darle vida a un personaje, más a fondo el uso de la máscara nos remonta a un significado ancestral pues la mayoría tienen diseños prehispánicos que permiten dar un toque de pertenencia a la cultura mexicana.

Si nos vamos más atrás en el tiempo, la máscara ha jugado un papel importante en los rituales de mestizaje. Después de la conquista y de la consiguiente evangelización en México particularmente se dio un sincretismo religioso que combinó figuras y creencias hispanas con la cosmovisión prehispánica, de este modo durante la colonia subsistieron danzas de máscaras, que son un elemento esencial del mundo espiritual indígena. Hoy en día se siguen representando estas danzas en carnavales alrededor de todo el país, conservando la importancia de la máscara y su simbolismo.

Por su parte, en la época prehispánica la máscara jugaba un papel central en la vida ritual y espiritual pues se vinculaba con interpretaciones metafóricas de la dualidad de la vida y la muerte. Una dualidad que se manifiesta también en sus dioses que a través de la máscara se relacionan con el hombre. La máscara sea donde se usara simbolizó no sólo dioses, demonios o animales, sino una relación particular entre la materia y el espíritu, lo natural y lo sobrenatural, lo visible y lo invisible. Más allá de representar a una figura, la máscara prehispánica propiciaba una transformación a quien la portara estableciendo un vínculo con la vida espiritual, adoptando las cualidades y rasgos característicos del dios, animal o demonio que representaba, este elemento fue pues, un medio de comunicación y transformación para los pueblos mesoamericanos.

Ya sea representada en los códices, sobresaliendo en un carnaval o sorprendiéndonos en la lucha libre, la máscara es un elemento que está presente en nuestra cultura, pues nos manifestamos a través de ella, permitiéndonos esa dualidad que nos ofrece una cara visible y otra oculta; es parte de nuestra identidad como pueblo, un pueblo que siempre está detrás de la máscara.