2015-julio-articulo-tierra-brujos

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¿Qué te imaginas cuando escuchas la palabra brujo? Lo más probable es que te venga a la mente la imagen típica de un ser maléfico que hace hechizos para dañar a otros y que suele acabar en la hoguera; sin embargo, en nuestra cultura, el brujo, hechicero o chamán, es un ser de luz y espiritual que nos guía y se vale de la herbolaria y la magia para ayudarnos, o en algunos casos para hacer premoniciones, "amarres", "trabajos" o "limpias". Son personajes que forman parte de nuestras costumbres y tradiciones a grado tal que en nuestro país existe un lugar donde los brujos viven y realizan sus rituales: Catemaco.

Catemaco es un municipio del sur del Estado de Veracruz que se caracteriza por su belleza natural, y de acuerdo con la tradición, en él habitan importantes grupos de brujos y hechiceros que practican, desde mucho tiempo atrás, los secretos místicos-adivinatorios milenarios. Según la historia en 1970, el entonces brujo mayor Gonzalo Aguirre, realizó una convención de brujería donde se reunieron hechiceros, curanderos y chamanes de todo el país, desde ese momento la imagen de Catemaco se ha consolidado como un lugar para el misticismo, la magia y la brujería.

Históricamente, los brujos, chamanes o hechiceros ocupan un lugar venerado dentro de la cultura indígena mexicana, pues el uso de las plantas medicinales por parte de los curanderos hacía que la gente confiara plenamente en ellos. En el plano espiritual después de la conquista española, la conversión al catolicismo provocó que en algunas partes del país, como lo es el estado de Veracruz, la cultura indígena se mezclara con la adoración a los santos y otras creencias como las traídas por los esclavos africanos; así la santería, el vudú y la brujería de Catemaco se relacionan y complementan.

Este centro místico puede ser visitado cualquier día del año, pero el primer viernes de marzo de cada año se hace una celebración especial, pues los brujos se reúnen para limpiar su alma y así aumentar su poder. El ritual es realizado por los brujos blancos, hechiceros con larga experiencia, conocimiento de la naturaleza y la mente humana; quienes llevan a cabo ritos de purificación en una "misa negra", donde se retira la energía negativa que han recibido de sus clientes, además de ofrecer limpias a las personas presentes. El ritual finaliza cuando el brujo mayor abre las puertas al "Señor del Encanto" para rendir cuentas de lo sucedido en el año y así purificar el alma.
Durante esta celebración, además de los ritos espirituales y energéticos, en las orillas de la Laguna de Catemaco, hay espectáculos de bailes prehispánicos y orientales, pues es un día en que se abre puertas de energía y el baile armoniza con las fuerzas del universo; además también se puede encontrar a uno que otro brujo que hace demostraciones de algún rito o de las tradicionales limpias.

Nuestro México está lleno de misticismo y misterio, Catemaco es un ejemplo de ello, un espacio de espiritualidad, magia, encanto y tradición. Un lugar donde las costumbres indígenas no han muerto y las creencias en otros planos espirituales es vigente. Un centro místico que sólo se puede entender viviendo la experiencia, así que ¡anímate! ven a Catemaco, tierra de brujos y hazte una limpia.