2014-jul-articulo-llorar

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¿No tienes ni quién te llore en tu funeral? No te preocupes, afortunadamente en algunas regiones de México, se mantiene vivo el oficio de las plañideras. La historia de éstas retrocede a la antigua civilización egipcia, alrededor del 1350 a.C., costumbre que también se encontró en la cultura griega clásica y, posteriormente, en la romana.

El término plañidera, viene del término plañir, que significa sollozar y éste proviene del latín plangere. Las también llamadas lloronas, son mujeres contratadas para llorar, rezar, cantar y realizar otras tareas fúnebres, que acompañaban al difunto en su velorio y entierro.

Este peculiar oficio, forma parte de la herencia colonial. Llegó a México entre los siglos XVI y XVII. En la alta sociedad de la época, se les contrataba para llorar en los sepelios y rezos a la persona fallecida. Entre más lloronas en el evento se tuviesen, se podía decir, presumir y aparentar, que dicha persona había sido muy buena tanto que, le lloraban mucho y muchas.

Con el paso del tiempo, ha ido desapareciendo esta costumbre, sin embargo, sigue presente en distintos lugares del país y en otros se ha revivido, como es el caso del municipio de San Juan del Río, en el estado de Querétaro donde se realiza un concurso de plañideras. Para éste, se hace todo un montaje fúnebre y las participantes, enfundadas en sus vestidos y velos de luto; cargando flores, veladoras y teniendo sus ojos hinchados y llorosos, se reúnen ante un ataúd y comienza su dolosa actuación, quien llore mejor, gana.

Actualmente, la palabra plañidera se ocupa para referirse a una persona que llora mucho. Así que si te encanta el drama, te salen las lágrimas fácilmente y quieres un ingreso extra, ya tienes una opción. Sólo debes conseguir tu atuendo, algunas flores y velas; prepararte con un buen rosario y sacar tu mejor y más desgarrador llanto.