infante

 

 

Mexicano, alegre, representante del obrero en la vida urbana y eterno enamorado, eran algunas de las características que en sus más de sesenta películas, Pedro Infante portaba con mucho orgullo.

 

 

 

 

Nacido en Mazatlán, Sinaloa el 18 de noviembre de 1917, el cantante y actor mexicano de la época del cine de oro, se convirtió en unos de los iconos más representativos de la cultura popular mexicana.

Con respecto a la música, Pedro Infante, grabó alrededor de 344 canciones y su éxito y fama traspasaron las fronteras nacionales. La película La feria de las flores, marcó su ascenso en la pantalla grande pero fue hasta ser dirigido por el afamado director Ismael Rodríguez, cuando su carrera se vio consolidada, lo que dio paso al surgimiento de una nueva leyenda artística. Su popularidad despuntó en las clases obreras urbanas. Pepe el Toro, Nosotros los pobres, Ustedes los ricos, Los tres García y Los tres huastecos, son sólo algunos títulos en los que participó pero, sin duda, su actuación junto a María Félix en Tizoc: Amor Indio, fue la que más frutos en cuanto reconocimiento, le dio.

En 1956, gana el premio Ariel como mejor actor en el filme La vida no vale nada y gracias a la ya mencionada película Tizoc, le fue concedido el Oso de Plata del festival de Cine de Berlín, sin embargo, éste logro fue recogido por el productor Antonio Matouk quien, en la ceremonia, anunció que el actor había fallecido.

El anuncio de su muerte causó, en la población mexicana, gran impacto y conmoción. Su afición por la aviación lo llevó a ésta el 15 de abril de 1957 cuando la aeronave que piloteaba se desplomó en Mérida, Yucatán. Año tras año, un gran número de admiradores se presentan en las calles donde murió para homenajearlo y rendirle tributo al personaje, en las calles y hogares del país se le recuerda con su impecable estilo ranchero y con su voz que derretía a las mujeres que suspiraban por él.

 

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