2014-ago-reportaje-guia-picante

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Aunque esta revista es de mexicanos para mexicanos, trataremos de hacerle el favor a algún extranjero que busque sobre nuestro país y tenga curiosidad de nuestra relación con el picante.

Y es que una vez que un visitante aterrice en territorio nacional por primera vez se encontrará con "chiles" por todos lados: en el olor, en la comida, en el lenguaje y hasta en el colorido de nuestro folklor. De cualquier forma, su principal problema será en el tema de la comida.

Fray Bartolomé de las Casas mencionaba en uno de sus relatos que los mexicanos "si no comen con chile sienten que no comen", más de 500 años después las cosas no han cambiado tanto. Enumeramos a continuación los consejos sobre el chile y sus usos que un extranjero debería saber:

- Todos los mexicanos vamos a querer que el extranjero pruebe el chile por primera vez y ver su cara cuando lo haga, no se resista, ellos insistirán hasta que se enchile.

- Caerá mejor el visitante que disfrute del picante que el que lo aborrezca, aconsejamos darnos por nuestro lado y decir "está buenísimo", aunque no le guste.

- Cuidado al mencionar la palabra "chile". Sí, está en todos lados, pero tiene otras connotaciones, por si las dudas maneje el término "picante" (el tema de "el albur" se abordará en otra ocasión).

- Los remedios mexicanos para la "resaca" o "cruda" llevan picante. Puede ser una sopa, un mole, una torta ahogada, chilaquiles, una cerveza con chile y limón (michelada). En México es fundamental sudar el alcohol ingerido la noche anterior a través de esta via. Si anda "crudo" y está con amigos mexicanos, prepare un antiácido, porque podría ser más rudo el remedio.

- Nosotros comemos picante a todas horas. Es común juntarnos a ver la televisión con una "botana": lo cual consiste en cualquier cosa a la que podamos echar picante (frituras, frutas, vegetales, o cacahuates). Tenga a la mano mucha agua.

- Preguntar "cuánto pica" un platillo puede ser engañoso. Hace pocos meses aparecía en redes sociales el siguiente "diccionario" para entender la respuesta de un mexicano:

"No tiene chile = No tiene chile
No pica nada = Pica
No pica = Pica mucho
Pica un poquito = Pica bastante
Pica un chingo = Pruébelo bajo su propio riesgo
Pica muy cabrón = Se va a morir"

- En México después de comer muchísimo picante y entrar en una crisis llamada vulgarmente "enchilamiento" (cara morada, boca abierta, ojos salidos...), recomendamos ingerir sal. Es un remedio muy común en los pueblos, pero que, según dicen algunos, funciona... otros cuantos dicen que si "te enchilaste, ya te enchilaste" y que calmarse es cuestión de agua y tiempo.

- Cuidado con los dulces: sí, aunque es algo exótico, en México le ponemos chile a los dulces, no a todos, pero es muy común encontrar gomitas de sabores cubiertas de chile piquín, paletas de dulce que se remojan en chile en polvo, dulces de tamarindo condimentados para que piquen más, bebidas de sabor dulce con un jarabe enchilado de nombre "chamoy"... entre otras variedades.

- Ojo a los colores: no siempre los colores más fuertes representan mayor grado de picante. Un extranjero puede creer que una salsa casi negra es muy fuerte y una muy clara es más suave. Pues no, de hecho nadie puede fiarse, existen salsas suaves de chipotle de color obscuro y otras muy muy potentes de color amarillo claro o verde (gracias al chile habanero).

Podríamos dar más consejos, pero también es importante que nuestros turistas vivan otras experiencias por cuenta propia. Sólo sí les hacemos una última recomendación: no crean que si probaron ya la Salsa Tabasco y no la sufrieron aguantarán el picante, tengan sus reservas.

Bienvenidos a México